El Indio brillo en Córdoba

Abril 14, 2008

En el anfiteatro de Jesús María, el frontman presentó Porco Rex, su segundo disco como solista.

Más de 40 mil fanáticos pasaron en la noche del sábado por el show de Carlos “Indio” Solari en el anfiteatro José Hernández de Jesús María, Córdoba.
Ampliar

Quilmes Rock día 4

Abril 7, 2008

Divididos y Catupecu Machu cerraron el cuarto Quilmes Rock.

Tras cuatro jornadas que reunieron a destacados exponentes del rock local y extranjero, la cuarta edición del festival Quilmes Rock llegó a su fin con excelentes performances de Divididos y Catupecu Machu.

A pesar del duro golpe que significó para la fecha de cierre la cancelación del show de Lenny Kravitz, la jornada no tuvo nada que envidiarle a las tres anteriores en materia de público.

Desde temprano, la gente comenzó a acercarse al estadio de River para ver los shows de Estelares, Massacre y Pinker Tones. Aunque ninguna de las primeras bandas despertó demasiado interés en los presentes.
Ampliar

Quilmes Rock día 2

Abril 5, 2008

Durante la segunda fecha del Festival rockero, Bersuit Vergarabat, La Vela Puerca e Intoxicados fueron las figuras principales.

A un mes de cumplirse un año de su último (e histórico) show en el mismo Estadio, Bersuit Vergarabat regresó para satisfacer de la misma manera a todos sus seguidores. Desde el comienzo, la gran banda liderada por Gustavo Cordera generó un clima festivo que fue in crescendo: los cuatro primeros temas, pertenecientes a su más reciente disco, ?, introdujeron a más de 50 mil personas a lo que sería una seguidilla de éxitos, de los viejos y de los nuevos. “De onda”, “El baile” y “Cachaca” (durante la que el Monumental se transformó en una suerte de gigantesca bailanta), constituyeron el bloque movido que alcanzó su clímax con “La danza de los muertos pobres (afro)” con los tambores de La Bomba de Tiempo de invitados. Los pijamas íntegramente negros fueron el perfecto atuendo para la sucesión de baladas que partieron en dos al setlist: “La soledad”, “El tiempo no para”, “Vuelos” y “Un pacto”.

Hacia el final, divertidas declaraciones políticas antioficialistas (”Néstor se llevó toda la plata…Cristina viene por el cambio) fueron acompañadas de titulares al mejor estilo Barcelona. La sátira continuó con un cambio de vestuario: luciendo túnicas naranjas y collares floreados, el Pelado y su troupe danzaron en círculo al grito de “Hare Krishna” precediendo a los dos últimos temas “Tomo” y “Se viene”. Claro que nadie iba a dejar que esto terminara de manera tan abrupta: para comenzar los bises, Cordera, vistiendo ahora el típico pijama a rayas, habló sobre la necesidad de la legalización del cannabis para cantar “Madre hay una sola” y, así, anunció el ya indefectible final. “La Bolsa” y “El viento” concluyeron de la mejor forma lo que fue una verdadera celebración. Y todos contentos.

Las tinieblas a River - Ozzy Osbourne y Korn

Abril 1, 2008

Ozzy Osbourne y Korn fueron los platos fuertes en el arranque del Quilmes Rock 2008. De muy buen humor, el principe de las tinieblas repasó temas clásicos de todas sus épocas.

Ozzy Osbourne

Con Korn y Ozzy Osbourne como números centrales, arrancó ayer en el estadio de River la cuarta edición del festival Quilmes Rock.

Desde las 16, el predio del barrio de Nuñez comenzó a recibir a los fanáticos del metal, que disfrutaron desde temprano del show de Carajo que contó con 10 temas, deslucidos por los constantes problemas de sonido, y el cierre con “Sacate la mierda”.

Finalizado el set de Carajo se desplegó sobre el escenario una gran bandera de Black Label Society, quienes liderados por Zakk Wylde -guitarrista de Ozzy Osbourne, quien ayer tuvo doble jornada- arrancaron su show pasadas las 18 con “New religion”, de su última placa “Shot To Hell”, y durante casi una hora repasaron temas de toda su discografía por primera vez ante público argentino.

Ya en el anochecer porteño, Rata Blanca salió a escena para dar un show que -aunque sin sorpresas- fue ovacionado por un estadio River ya casi repleto. Tras el anuncio de Barilari sobre el lanzamiento del nuevo disco de Rata Blanca para los próximos meses, la banda realizó una extensa versión instrumental del clásico de Pink Floyd “Confortably Numb”, antecedido por un aún mas extenso solo del guitarrista Walter Giardino.

En el entretiempo entre Rata Blanca y Korn salió a escena Carca, acompañado por su banda, a hacer un homenaje al rock nacional en el que interpretó temas como “Despiértate nena”, de Pescado Rabioso; “No pibe”, de Manal; y “Rutas argentinas”, de Almendra, el cual no pudo terminar debido a que el público metalero, ansioso por ver a los números centrales de la velada, lo recibió de mala gana y arrojó cosas al escenario.

Alrededor de las 20.50 llegó el primer plato fuerte de la noche. Era el turno de Korn, la banda estadounidense que conquistó las listas de ventas a fines de los 90 con su sonido “Nü Metal”.

El conjunto salió a escena con el cantante Jonathan Davies a la cabeza, quien lució una pollera escocesa y exhibió su famoso pie de micrófono en forma de alien creado por el diseñador de arte de la saga fílmica, H.R. Giger.

En un set de una hora y diez minutos que arrancó con “Right now”, el grupo hizo temas como “A.D.I.D.A.S.”, “Falling Away from Me”, “Freak on a Leash”, “Got the Light” y cerrando con “Blind”.

Y a pesar de no representar los cánones del rock duro tradicional, el público -mayoritariamente metalero “clásico” y de 25 años para arriba- le dio un excelente recibimiento a la propuesta de Korn.

Pasadas las 22.30 llegó el turno de Ozzy Osbourne, el artista más esperado de la velada. El show arrancó con una introducción en video en la que el ex Black Sabbath apareció como protagonista de parodias de populares ciclos televisivos como “Lost”, “The Sopranos”, “The Office” y “Dancing with the Stars”.

Tras el divertido preludio, el “príncipe de las tinieblas”, tal como solía definirse en su reality show de MTV, apareció en escena vestido con remera negra y pantalón al tono.

Los primeros temas fueron “I Don’t Wanna Stop” -de su reciente álbum “Black Rain”- y “Bark at the Moon”. El público, extasiado por la actuación del legendario rockero, festejó cada gesto del longevo artista.

La gente emitió cánticos de aliento que, en esta ocasión, tuvieron una respuesta bastante insólita. Es que Osbourne se bajó los pantalones para mostrar el trasero como devolución de cariño ante el “olé, olé, olé, Ozzy, Ozzy” que gritaban los fanáticos.

Tras la humorada, el show siguió con “Suicide Solution”, “Mr. Crowley”, “War Pigs” y “Crazy Train”. Acto seguido, el guitarrista Zakk Wylde encaró un solo de 15 minutos que sirvió de extensísimo prólogo a “Iron Man”, el superclásico de Black Sabbath.

Para el final quedaron “Here for You” y “I Don’t Want to Change the World”, que fueron interpretados ante la generalizada algarabía de las huestes metaleras. Pero todavía faltaban los bises.

Así es que, apenas unos minutos más tarde, Osbourne volvió a escena para hacer “Mama I’m Coming Home” y “Paranoid”. Con dicho clásico de su antigua banda, Ozzy cerró la primera jornada del Quilmes Rock 2008.

Los Piojos cerraron el Cosquín Rock 08

Febrero 11, 2008

En total, unas 22 mil personas se acercaron para escuchar a la banda de Andrés Ciro. Antes, desde las 17, Agrupación Eskabeche y Chancho en Piedra habían dado inicio al tercer día del Festival. Kapanga y Los Pericos también platos fuertes. Cerca de las 22.30, Los Piojos salieron al escenario, como corolario a la actuación de León Gieco, quien hizo un repaso de sus 40 años de trayectoria.

Aún con el éxito del cierre, la segunda jornada habría convocado más personas, en medio de las inclemencias del tiempo: 25 mil personas para escuchar a Los Ratones Paranoicos, quienes tocaron con su bajista original, Pablo Memi. Intoxicados y Las Pelotas fueron otras grandes atracciones del sábado.

Cosquin Rock - Día 3

Febrero 10, 2008

En el último día del festival se proyectó el documental Luca. Los Pericos, Kapanga y León Gieco hicieron vibrar a los 20 mil espectadores. La frutilla del postre fue la banda de Ciro, que desarrolló un recital impecable.

El de Cosquín Rock fue un final de película, en doble sentido. Por un lado, en el cierre se proyectaba el documental Luca, de Rodrigo Espina; por otro, Los Piojos coronaba otra edición del festival serrano ante más de 20 mil seguidores que llegaron a la Comuna de San Roque.

En un marco inmejorable para una fiesta de rock, la banda de Andrés Ciro Martínez dio un recital impecable, con sus clásicos situados de manera alternada en la lista de temas, por la que también desfilaron algunos de Civilización, su última placa. En su show se pudo apreciar la escenografía con la que vienen presentando su disco, una puesta pocas veces vista en este festival, con dos pisos y leds individuales para cada integrante.

Así sucedieron, entre otros, Desde lejos no se ve (tema de apertura), Te diría, Pistolas, Labios de seda y Maradó, cuya introducción en verso fue pronunciada por la multitud. Finalmente, pasada la medianoche del domingo, el grupo cerró con Farolito mechado con Viejos vinagres, de Sumo.

El último día del Cosquín Rock se vio amenazado -una vez más- por el clima, cuando por la tarde cayó un diluvio sobre el predio, lo que hizo que los escenarios se demoraran unos minutos en arrancar. Pero al rato las nubes se fueron, salió el sol y en esa postal se llevó a cabo la última jornada del festival.

El primero de los escenarios que largó fue el temático Reggae, con los santafesinos Invisibles, quienes luego le cederían su lugar a Umbanda. El principal largó a las 17.15 con Agrupación Skabeche, un divertido cóctel de ska y rock, que mostraba a sus integrantes de bermudas y remeras, como presagiando la jornada de clima veraniego.

Unos minutos más tarde subiría Chancho en Piedra amparados en su funky rabioso, una banda que si bien cuenta con el aval de una larga trayectoria en sus tierras, los chilenos debieron probar suerte en clima festivalero. Los que presenciaron el show se llevaron una buena impresión. Otro grupo trasandino que anduvo bien fue Blackout, que tocó en el Nitro.

Luego llegaría Los Pericos con una batería de sus hits (Complicado y aturdido, Runaway, Nada que perder), provocando los primeros saltos del público, y más tarde sería el turno de Kapanga, quienes también ofrecieron sus canciones más celebradas para el delirio de la gente. Ambos grupos apelaron a los covers para agitar el avispero: la banda de Juanchi Baleiron probó con una versión reggae del clásico de Nirvana, Smells like teen spirit, y lo del Mono y los suyos fue variopinto: desde Radios de Emmanuel Horvilleur hasta la canción de Beto Quantró (personaje de Peter Capusotto), pasando por un efectivo popurrí de la Mona Jiménez.

A esa hora, los escenarios secundarios ya tomaban color. El temático se hizo verde, negro y amarillo con los acordes suspensivos del reggae, y el Nitro aportaba rock duro. Hubo un momento en que esa zona fue doblemente cordobesa. Al mismo tiempo, en el Nitro tocaban las chicas de Lucila Cueva y en el temático La Coca Fernández sacudía a sus seguidores.

Más tarde llegaría el turno a Fidel Nadal, que en vivo es como la arena caliente: no deja que los pies toquen el piso. Dancing Mood, Resistencia Suburbana y finalmente Nonpalidece fueron las otras bandas que se presentaron sucesivamente en el temático reggae. El escenario Nitro contó con el mayor número de espectadores con sus dos últimas presentaciones: el combo conformado por Botafogo, que aportó una cuota de su virtuosismo blusero, y Viticus, con los infaltables clásicos del Carpo.

En el escenario principal también se dio el gusto “Panchito” Chévez, invitado de lujo de varios pesos pesados del rock nacional, quien presentó a su grupo y sus canciones, una mezcla de rock folk con algo de rumba y que en un momento tuvo a Germán Daffunchio de invitado especial.

León Gieco comenzó a las 21.40 con Hombres de hierro, mientras las pantallas lo proyectaban en su versión más joven. El trovador aportó el costado social, donde el mensaje adquiere preeminencia por sobre el resto de las cosas. Le seguiría un bloque de Porsuigieco y otros infaltables de su repertorio como De igual a igual, El ángel de la bicicleta, Cinco siglos igual y Sólo le pido a Dios para el cierre, con su tradicional apelación a la memoria colectiva.

Un suelo convertido en barro y un cielo estrellado fueron el marco para recibir a Los Piojos. Y así llegó el cierre del festival, con indicios de que el año que viene tiene ganas de volver.

Fuente: Terra

Cosquin Rock - Día 2

Febrero 9, 2008

En la segunda jornada de Cosquín Rock, Las Pelotas hizo vibrar a la montaña. Flema, Intoxicados y Ratones Paranoicos, entre otros, también supieron marcar el ritmo. Crónica de un día aguado.

El barro se hizo tierra y luego barro de nuevo. Los vestigios de la lluvia de la primera noche se disiparon en la segunda jornada de este Cosquín Rock 2008, pero bien entrada la noche las gotas volvieron a hacer de las suyas en el predio. Lo substancial, de todas maneras, es que la segunda fecha del festival tuvo lo que la gente fue a buscar.

Posiblemente el grupo más convocante haya sido Las Pelotas, que subieron a escena a las 21.20. Presentaron por segunda vez en el Cosquín su última placa, Basta, pero esta vez con el disco ya en la calle. De esa manera sonaron los cortes de difusión (Como un buey, Siento, luego existo), aunque también esos otros inoxidables de la etapa anterior del grupo, como Shine, Esperando el milagro o Desaparecido.

“Rengo, pero vengo”, dijo Alejandro Sokol cuando recién arrancaba su show, disipando posibles rumores de que no estaría presente. En el transcurso del recital, hubo un pequeño inconveniente en el público (al parecer alguna pelea), pero cuando Sokol amenazó con cortar el recital, los revoltosos se calmaron.

En el escenario principal, la cosa arrancó temprano con los cordobeses de Electrosaurio, recién pasadas las 17 y frente a un sol imponente. La formación de los cordobeses incluye al DJ Fede Flores, quien también estuvo en la primera jornada, pero con Locotes. Más tarde dijo presente Ojos Locos, que se trajo su buen número de seguidores. Lo de ellos fue rocanrol del más puro, naturalmente celebrado por su gente. En un momento, el vocalista llamó al escenario a tres de los Dancing Mood, para meter sus bronces en algunos de los temas y de esa manera lograr un matiz diferente a las canciones.

Punks y rolingas

Eran casi las 6 de la tarde cuando los escenarios secundarios empezaron a sonar, con El Abuelo en el Punk y Viabba en el Nitro. Lo del escenario Nitro fue prácticamente una pleitesía al llamado rocanrol, con bandas como Fulgura, 4 al Hilo y Ravioles. Con excepción de Vetamadre, que interpretó rock con una búsqueda diferente, aunque sin mucho marco de público. Además, por inconvenientes técnicos debido a las condiciones climáticas, Rescate no pudo tener su presentación en el festival. Una pena.

El temático, en cambio, contó con buen marco de público desde el principio. Maltrato, Herederos y Bulldog sacudieron varias crestas. Pero sin dudas el escenario pegó un salto en cantidad de gente cuando largó Flema. Es curioso cómo una banda que perdió a su líder puede seguir intacta para el alma de los fans (un punto en común con Gardelitos, que anoche cerraban el principal haciéndole frente a un diluvio). Más tarde, Violadores daría cátedra punk, Cadena Perpetua también diría presente y 2 Minutos cerraría ese escenario a las 23.30, cuando el Mosca apareció y no paró de agitar a la gente.

A todo esto, ¿qué sucedía en el escenario mayor? El Bordo subió a escena a las 18.15 para respaldar Yacanto, su última producción discográfica, y no pasaron muchos minutos hasta que sonara Cansado de ser, ese hit efectivo que rota en las radios. Ale Kurz, su cantante, agradeció al público por llegarse a lo que llamó El Woodstock nacional. Por esos minutos, el escenario principal ya tomaba color, el sol iluminaba las montañas y se presagiaba una gran jornada.

Al rato subiría Pier ante lo que ya era una multitud. Y fueron a la defensa de Rock en Monsterland, la placa que vienen presentando desde hace unos meses. En la muchedumbre se percibían muchas banderas y los flequillos ya se contaban por miles. Claro: llegaba Ratones Paranoicos. Y funcionaron muy bien, con un Juanse que en un momento se subió a una columna del escenario, en una actitud bien “pomelesca”. Los Ratones también llevaron su gente, y entre ellos estaba Toti Iglesias, que se había llegado a la Comuna junto a los pibes del Oeste. En charla con LAVOZ.com.ar, Toti confirmó la separación de Jóvenes Pordioseros y comentó que ya tiene nueva banda (¿estará en la próxima edición?). Curiosidad: El rock del gato lo tuvo de invitado a Alejandro Sokol.

Pasadas las 23 llegó Intoxicados. El recital dio el pie inicial con Reggae para Mirtha y luego sonó esa tonada que Pity tituló Pila Pila, provocando uno de los pogos más intensos de la jornada. Justo cuando el grupo estaba por largar con Nunca quise, la lluvia reapareció, y esta vez para quedarse. Algunos espectadores se fueron del predio e incluso se especuló con que Gardelitos no iba a subir a escena. Finalmente -casi a la una de la mañana-, Eli Suarez y su grupo dijeron presente ante los miles y miles de fanáticos que, empapados, no dejaron de hacer el aguante.

Cosquin Rock - Día 1

Febrero 8, 2008

Veinte mil almas vivieron la primera jornada del Cosquin Rock, en una octava edición que reaviva el mito del festival más importante del verano. En la primera jornada, brilló Catupecu Machu y ni la lluvia y el barro pudieron opacar la fiesta. Fotos y videos de una noche a puro rock.

Después de doce meses, la montaña despertó de su letargo. Y lo hizo con todo. Los fanáticos del rock le dijeron sí al gran encuentro en la Comuna San Roque, y ni siquiera la lluvia y el barro les impidieron disfrutar de diez horas de música ininterrumpida.

El cierre de la jornada quedó en manos de los californianos de Suicidal Tendencies, que pasadas las dos de la mañana pusieron a sonar un cóctel explosivo con algunos de los principales temas de su carrera, esos que le dieron el título de pioneros del hardcore a comienzos de los ochenta.

Pero la fiesta había comenzado mucho antes. El grito primal de esta primera jornada estuvo a cargo de Todos tus muertos, que subió al escenario principal apenas pasadas las 16.30. El grupo liderado por Pablo Molina cumplió con creces la misión que le otorgaba la grilla: calentar motores y sacudir la modorra de los primeros en llegar. Para ello sonaron con contundencia algunos clásicos como Andate, Sé que no y Tu alma mía.

Cuando la fiesta de Todos tus muertos estaba terminando, la lluvia no dio tregua sobre el predio. Fue así como hasta los baños se transformaron en refugios para tratar de evitar lo inevitable: mojarse y embarrarse las zapatillas. Pero lo que seguía era Carajo, y el trío liderado por Corvata Corvalán logró reunir a la gente dispersa con su set potente y un mensaje esperanzador. “Vamos a parar la lluvia. Vamos a ver cuánto amor hay ahí abajo”, arengó Corvata, enfundado en un impermeable hecho de bolsas de consorcio que mostraba complicidad con su público empapado.

Cuando el trío abandonó el tablado, llegó el turno de Los cafres, que devolvieron el sol a la comuna San roque. Anticipando lo que será el escenario temático del domingo, Bonetto y los suyos pusieron a sonar una buena dosis de reggae, con temas como Aire, Bastará, Pobre angelito y Deja de señalar, que enganchó perfecto con One love de Bob Marley. Los vientos de Los cafres soplaron fuerte y se llevaron las últimas nubes sobre la montaña. El cielo estaba limpio para acompañar la primera presentación de Café Tacuba en este festival.

Apenas pasadas las 19.30, los cuates mejicanos comenzaron a demostrar por qué son uno de los pesos pesados del rock del sur. Los movimientos lisérgios de Rubén Albarrán no se detuvieron nunca, y acompañaron una avalancha de éxitos que arrancó con No controles. “Allá arriba están las estrellas y allá abajo es un campo lleno de flores”, dijo el frontman para presentar Las flores. Y los clásicos no se detuvieron: Ingrata, Dejate caer – con coreografía incluida- y El baile y el salón mostraron la solidez de una banda capaz de comerse al público de un solo bocado.

Mientras las remeras se secaban con el último sol de la jornada, Árbol hizo su aparición en escena. Montando ponies y jugando a ser gauchos vestidos con ponchos rojos, la banda de Haedo disparó una artillería de hits: De arriba de abajo, Chica anoréxica y Pequeños sueños desataron la fiesta en el predio, y ni siquiera el lodo pudo detener al pogo más enérgico del set, que llegó de la mano de un combo irresistible, compuesto por Son enes, Vomitando flores y Cosa acuosa. Lo de Árbol fue contundencia y pura diversión.

Las cosas así, el campo ya estaba listo para recibir la potencia de Catupecu Machu. “Buenas Plaza Próspero Montaña”, gritó Fernando Ruiz Díaz antes de poner a sonar Cuentos decapitados, En los sueños y Viaje del miedo. Promediando la mitad del show, Fernando dedicó Batallas a su hermano Gabriel y a Fico, guitarrista de Massacre que sufrió recientemente un accidente, y luego invitó a Cristian Aldana, de El otro yo, para desatar un pogo gigante con Dale, el infaltable de cada Cosquín rock.

Los charrúas de La Vela Puerca fueron quienes tomaron la posta, confirmando que hace rato que juegan de local por estos lados. La banda liderada por Sebastián Teysera y Sebastián Cebreiro no hizo más que reafirmar su romance con el público argentino, haciendo una presentación repleta de canciones que ya ostenta el título de clásicos del repertorio puerco, como De atar, Por dentro, El viejo y Mi semilla.

Con el público todavía extasiado por el set de los uruguayos, Attaque 77 puso su energía punk al servicio de la primera noche del festival. Con look mohicano, Ciro Pertusi y los suyos descargaron algunos de los temas de su último disco, como Ejécito de salvación y Chance, y otros emblemáticos de la banda, como Dame fuego y Los buenos mueren.

Así, la noche ya estaba encendida para recibir a los Suicidal tendencies y su descarga de hardcore, el broche de oro para el primer grito de rock de esta octava edición.

Camperas negras. El heavy metal tuvo su día de gloria en el Festival. Desde temprano, las camperas de cuero comenzaron a acercarse al escenario temático, que despertó de la mano de los misioneros de Japo y los fueguinos de Adher. Ya caía la noche sobre la montaña cuando O´Connor hizo temblar el campo con algunos de sus éxitos, como Caníbal y Se extraña araña. Más tarde pasaron Tren Loco y Horcas. Estos últimos desataron uno de los pogos más enérgicos al tributar a V8 con Destrucción. Pero la cosa siguió con Almafuerte, que demostró sobre el escenario por qué es una de los pesos pesados del metal argento.

Pasados por agua. La lluvia no perdonó al escenario Nitro, que tuvo que acortar su grilla dejando en pausa la presentación de las bandas cordobesas programadas en ese tablado. Las cosas así, los californianos de Ozomatli fueron los encargados de romper el hielo con su mestizaje sonoro. La banda terminó la fiesta bailando con la gente y burlándose del barro. Más tarde fue la hora de Dante y los mejicanos de Kinky, que aportaron su cuota de rock electrónico a la jornada. Al final del show de los de Monterrey, los grupos cordobeses tuvieron su revancha y pudieron subir finalmente al escenario para mostrar lo suyo.

Fuente: Terra

The Police en River Plate

Diciembre 2, 2007

The Police se presentó ayer en un Estadio de River Plate repleto. La banda de Sting, Andy Summers y Stewart Copeland volvió a tocar en la Argentina luego de 27 años para el delirio de las 60.000 personas allí presentes.
Ampliar

Bulldog presentó “Salvaje”

Noviembre 10, 2007

La banda rosarina se presentó en dos noches consecutivas con gran éxito presentando de manera oficial el último trabajo titulado “Salvaje”.


El pasado fin de semana el combo rockero BULLDOG presento oficialmente en Capital Federal su nuevo album “Salvaje” ,colmando el 26 y 27 de Octubre The Roxy (El Teatro) en donde cerca de 3000 personas presenciaron un increible show de mas de 2 horas de duración.
Ampliar

Continuar »

Bottom